Tecnologías Digitales y Psicología
Vídeo laboratorio de Psicología
Actualmente
vivimos en la era de la revolución tecnológica, la cual está inundando cada
aspecto de la vida humana, constantemente aparecen nuevas tecnologías que
facilitan las diferentes tareas que realizan las personas; es por este motivo
que la Psicología no puede quedarse al margen respecto de este tema,
actualmente existen herramientas que pueden automatizar y simplificar el
trabajo del profesional en psicología, estas herramientas generalmente se las
conoce como TIC’s (Tecnologías de información y comunicación) pero no son las
únicas, también existe la realidad virtual, realidad aumentada, telepsicología,
y no dudamos que con el tiempo se sumen otras. Estas tecnologías digitales
pueden aportar grandes beneficios al quehacer psicológico, siempre y cuando se
las aplique bajo la responsabilidad y conocimiento de un profesional.
La inserción de
las nuevas tecnologías no se limita solamente a las tareas cotidianas que todo
el mundo conoce y maneja, su alcance es mucho mayor, ha alcanzado toda la
multitud de disciplinas científicas. Es muy claro que las nuevas tecnologías
cada vez más se introducen agresivamente en cada aspecto de la actividad
humana; dentro de la psicología clínica “las TIC se han aplicado en el ámbito
experimental, educativo, social, psicométrico y clínico” (Botella Arbona et al., 2007). Dentro del campo de la psicología
debemos tener en cuenta que desde la década de los 60, con la creación de los
primeros ordenadores, se introdujo la analogía de que nuestra mente puede
asemejarse a un ordenador, el cual procesa y almacena la información; esto nos
indicaba las futuras repercusiones que tendría la cibernética y que hoy en día
los podemos palpar. Teniendo en cuenta esta analogía, vemos que cada día los
nuevos instrumentos tecnológicos buscan asemejarse de manera más precisa a la
conducta humana con mayores potencialidades en contextos de evaluación e
intervención, lo que de cierta forma permite que las tecnologías aplicadas a la
psicología puedan ser más amigables con el usuario y que este a la vez genere
menos resistencia ante el uso de estas nuevas herramientas, además estas se
pueden personalizar y adecuar a las características de las personas.
En nuestro país
estas tecnologías se están insertando a paso lento en el campo de la
psicología, nuestro profesionales aún siguen utilizando el lápiz y el papel,
herramientas que son muy útiles, pero tienen sus limitaciones. El potencial que
poseen las tecnologías digitales, en otros países ha demostrado tener grandes
ventajas en el quehacer profesional cotidiano. Ahora su incorporación cuenta
con sus dificultades, pero es necesario hacerlo pues posee la capacidad de
transformar las dinámicas de trabajo e interacción entre el paciente y el
profesional en psicología. Actualmente el uso de estas tecnologías se está
incorporando en el ámbito de la educación formal y escolar, lo que es un gran
paso para que toda nuestra cultura cada vez más se vea inmersa dentro de lo que
se denomina la “sociedad de la información”. De esta forma, la práctica
pedagógica “ya no es vista únicamente como un instrumento para promover el
desarrollo, la socialización y la enculturación de las personas, como
instrumento de construcción de la identidad, sino se convierte en el motor
fundamental de desarrollo” (“Psicología de la educación virtual: aprender y
enseñar con las tecnologías de la información y la comunicación,” 2008).
Claramente esta
dicho que la inserción de las nuevas tecnologías tiene el fin de promover el
desarrollo de las sociedades, por lo que está implícito que estas tecnologías
deben estar presentes en el avance de las ciencias psicológicas. Actualmente
existen diferentes tareas que pueden ser automatizadas y potencializadas, pero
sin embargo existe un uso limitado y poco innovador de parte de los
profesionales poco capacitados en el uso de tecnologías, o en el mejor de los
casos “la informática en psicología se reduce a la informatización de los tests
y pruebas diagnósticas tradicionales” (Saldaña, 2001); este fenómeno se lo
puede evidenciar desde las mismas aulas de clase donde se preparan los
profesionales. Como indica Cuban (citado por “Psicología de la educación
virtual, 2008”):
Cuando
se analiza el tipo de uso, resulta que estas potentes tecnologías acaban siendo
frecuentemente utilizadas como procesadores de textos y como aplicaciones de
bajo nivel que refuerzan las prácticas educativas existentes en lugar de
transformarlas. Después de tantos aparatos, dinero y promesas, los resultados
son escasos. (pp. 83)
Como se puede
evidenciar, no existen únicamente ventajas en la implementación de nuevas
tecnologías, pues es un tema que ha ocasionado polémica y controversias. El uso
de las nuevas plataformas virtuales pueden ser mal utilizadas, se debe evitar
usar estas herramientas de forma indiscriminada, también evitar que los
resultados que se ofrecen sean utilizados como verdaderos diagnósticos
psicológicos. Además se puede caer en el error de incentivar a la dependencia
del uso de los dispositivos móviles en el caso de los jóvenes, que pueden tomar
el uso terapéutico de ciertas herramientas, como una excusa para poder estar más tiempo frente a estos
dispositivos que muchas de las veces son utilizados para actividades de ocio,
que poco aportan al desarrollo de la persona. En cuestión de la formación de
profesionales con las universidades virtuales, se debe tener precaución puesto
que esta formación puede verse algo limitada en comparación con la modalidad
presencial. Otra de las dificultades de optar por las nuevas tecnologías es en
cuanto a la complejidad de acceso a ellas, en especial por su elevado costo,
que muchas veces limita su uso a ciertos sectores de la sociedad. Además
existen limitaciones que no han sido subsanadas, que pueden provocar
resistencia por parte del paciente, o peor aún provocar iatrogenias, por parte
del profesional, que en nuestro país, como ya se mencionó, no están preparados
adecuadamente en la utilización y n ose sienten preparados o seguros con su
uso. Todos estos inconvenientes y otros traen consigo implicaciones éticas, las
cuales se han discutido muy poco desde la academia; nos hemos dejado seducir
por el potencial que ofrecen las nuevas tecnologías, pero no nos hemos detenido
a pensar cuidadosamente en los riesgos que conlleva el uso de las actuales
tecnologías así como de las que están emergiendo. ¿Es posible que las futuras
tecnologías reemplacen al profesional en psicología? ¿Qué funciones del
psicólogo pueden automatizarse y que otras no deberían?, existen muchas
inquietudes que todavía no están siendo analizadas o se las da por hecho.
En la actualidad,
alrededor del mundo existen una gran cantidad de herramientas que están siendo
utilizadas al servicio de la Psicología, las mismas que para ser desarrolladas
han tomado en cuenta el factor humano y sus diferentes necesidades y requerimientos.
Una de las herramientas que más se utiliza es la internet, la cual ofrece diversidad de aplicaciones para la
psicología como “acceso a recursos e información, popularización de guías de
autoayuda, mecanización de la aplicación de tests y cuestionarios, servicios
psicológicos, servicios para psicólogos, etc.” (Trujillo, 2005). Como se mencionó anteriormente
existe la realidad virtual y la realidad aumentada, que están siendo utilizadas
en el tratamiento de trastornos de ansiedad, de fobias, trastornos alimenticios
o de imagen corporal, esto mediante la creación de entornos totalmente
virtuales o una mezcla de lo virtual con lo real, siendo utilizada como técnica
de exposición ante los estímulos que provocan el malestar. Pero estas no son
las únicas herramientas, cada vez más los reactivos psicológicos están siendo
aplicados a través de los ordenadores, permitiendo el procesamiento de los
resultados en un menor tiempo, otro ejemplo es el diagnóstico o asesoramiento
por medio de videoconferencia, lo que se lo conoce como telepsicología. El
desarrollo de software especializado nos brinda cada vez mayores facilidades al
brindar los servicios de psicología, como lo vemos en “la incorporación de los
Test Adaptativos Informatizados (TAIs) ya que su utilización permite, por un lado,
el almacenamiento de los datos sin etapas previas de codificación o escritura
de los mismos, y por otro, la calificación inmediata de los sujetos; el diseño
y empleo de test adaptados a las necesidades del paciente” (Solanes Puchol & Martín del Río, 2007).
El poder describir
todas las herramientas que las nuevas tecnologías nos ofrecen es una tarea
demasiado extensa, pero entre las que están aportando cada vez más, son los
dispositivos integrados con Computación
Ubicua y la Computación Persuasiva;
“El primer término acuñado por Weiser (1991) como un paradigma de interacción
en el cual el ordenador se “distribuye e integra” en el entorno del sujeto, tratando
de ocultar su presencia mediante la distribución de diversos dispositivos que
permiten la interacción” (Arbona, Quero, Rivera, & García-Palacios, 2009). Por su parte, la computación
persuasiva es aquella que se basa en la interacción hombre-máquina; estos dos
términos están muy relacionados con tecnologías que se ofrecen a través de
páginas web y de los tan conocidos dispositivos
móviles, tecnologías con las que cada vez más estamos en interacción, y que
en el campo de la salud permiten, en tiempo real, registrar sus conductas para
poder emitir consejos para modificar dicha conducta, además de ayudar en la
prevención y control de ciertas enfermedades, tanto físicas como psicológicas.
Estas herramientas pueden ser utilizados en la psicología para monitorear a sus
pacientes, pues se puede llevar registros precisos del paciente, además de
podernos alertar y acercar en casos de emergencia; otra de sus ventajas es que
las tareas que muchas veces son enviadas por el profesional y que en muchas
ocasiones no son cumplidas, los dispositivos móviles facilitaran el
cumplimiento de dichas tareas.
Un aspecto
fundamental en el desarrollo y aplicación de estas nuevas tecnologías es tomar
en cuenta las diversas variantes, y no únicamente el aspecto humano individual,
es decir, que sus diseños tomen en cuenta el medio ambiente, el medio social, y
la cultura misma donde se desenvuelven las personas, para que los beneficios y
resultados sean cada vez más precisos. Es decir que se debe pensar en macro
para que el entorno virtual no diste mucho del real. Por otra parte se debe cuidar caer en errores
como una posible dependencia a la tecnología, perdiendo la calidez humana desde
el punto de vista emocional, o lo que es peor, reemplazar totalmente la
interacción humana, teniendo así solo una relación humano-ordenador, o en otras
palabras evitar que la herramienta reemplace al ser humano, debe existir
límites a los que se pueda llevar el avance tecnológico.
Como se ha
descrito los avances de la tecnología nos despliegan un abanico de
posibilidades de aplicación dentro del campo de la Psicología, tanto para la
aplicación clínica como para el área de la investigación y en la preparación
académica, lo importante es siempre tener en consideración los beneficios así
como también los contras para que su utilización resulte lo más útil posible,
esto tomando en cuenta que el futuro no es usar la informática para la
Psicología, sino el integrar a la informática en la Psicología, que pese a
parecer lo mismo en verdad implica cambios radicales en muchos de las funciones
en la psicología, en la reformulación de las metodologías, caso contrario la
psicología seguirá teniendo el avance lento del que muchas otras disciplinas le
han recriminado.
En la actualidad
todas las ciencias para poder lograr sus avances están haciendo uso de todo el
potencial de cálculo, procesamiento y almacenamiento de información que nos
otorga las tecnologías digitales, lo que les ha significado grandes
descubrimientos, avances importantes que han permitido alcanzar el desarrollo
de las sociedades, esto en los países que han apostado por las nuevas
tecnologías, en contraste en los países en vías de desarrollo, que muy poco
invierten en la investigación de estas tecnologías, nos muestran una sociedad
que está muy por detrás de otros países. Con todo lo descrito, también debemos
evitar dejarnos deslumbrar por todo el potencial que se puede lograr, sin
olvidar las capacidades humanas que no podrán ser reemplazadas fácilmente por
el desarrollo de las tecnologías digitales, sin la supervisión y la guía de un
profesional, muchas de estas tecnologías podrían llevar al perjuicio del propio
usuario, además su uso excesivo por parte de los profesionales les podría
significar el detrimento en su aportación, quedando relegados a un segundo
plano.
Bibliografía
Arbona, C. B., Quero, S., Rivera, R. M. B., &
García-Palacios, A. (2009). Avances en los tratamientos psicológicos: la
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